
A pesar de los progresos de este país en el desarrollo de esta alternativa a otras formas de comercio abusivas, aún está muy lejos de la media europea de ventas y debe multiplicar por 6.65 su consumo de productos.
Redacción (20/10/2006)Entre 2000 y 2005 la venta en productos de comercio justo ha aumentado en España más del doble, con una media de aumento anual del 16,9% . Ése es el dato que revela el anuario “El Comercio Justo en España 2006” elaborado por Setem con el apoyo y financiación de la AECI (Agencia Española de Cooperación Internacional) y la Fundación Eroski. El documento da a conocer la trayectoria del comercio justo de los últimos cinco años en España, la situación de la certificación de estos productos y los efectos que esta potente herramienta de desarrollo tiene para los productores y cooperativas de los países del Sur. Según sus conclusiones, el 80% de las ventas de comercio justo de España por comunidades, se reparten entre cuatro comunidades: Cataluña (35,5%), Madrid (20,3%), Galicia (15,5%) y Andalucía (9,3%). Entre ellas, Cataluña destaca del resto de España en ventas. A juicio de Cristina Xalma, Doctora en Economía Internacional y Desarrollo Económico, esto no se debe sólo a su peso económico y demográfico, “sino también al grado de penetración de este consumo responsable en la sociedad catalana gracias al papel de la Administración Pública -cuyo apoyo supone un tercio del total de la ayuda de las administraciones de toda España- y la actitud de los ciudadanos catalanes, cuya media de gasto casi dobla la media española”. Por otro lado, “España está retrasada respecto a Europa”. Su media de gasto en estos productos es de 348,2 € y la media de Europa es de 2.318 €. Así que, para que España converja con Europa, cada ciudadano español tendría que multiplicar por 6,65 consumo. El comercio justo es una alternativa al comercio tradicional en la que, además de los criterios económicos, se tienen en cuenta criterios éticos que abarcan aspectos tanto sociales como ecológicos. Éste trata de contribuir a que las poblaciones más empobrecidas del planeta tengan acceso a una vida digna.